|
Abismarse hasta agotar la imagen allá arriba y resplandecer de fresca horizontalidad de azafranes, de interminable hondura en cualquier calle sin testigos. Ser gota de lluvia o pájaro que muere de cielo roto. O simple palabra inútil extraviada entre zapatos de urgente sinsentido. El hombre, definitivamente ha perdido el reino de los cielos.
|